martes, 22 de enero de 2008

"Culturalmente hemos aprendido que al accionar un apagador se encenderá un foco, o bien, con un botón encender una PC, muchos desconocemos el proceso interno de esto pues solo vemos el suceso. Somos herederos, de manera oral, escrita y visual, de elementos que intervienen en procesos con una causalidad aparente. Las condiciones de dichos procesos ya sean significativos o no, se entremezclan con el modo de vida del individuo logrando por inercia una respuesta, existiendo ésta generalmente como una conexión “accidental” entre dicha respuesta y su reforzador. Un hecho en apariencia aislado puede convertirse en una eficaz consecuencia de algo, o bien, a través de ciertos procesos verbales, visuales o no visuales o visuales y verbales; se utilizarían como reforzadores aunque no se preparen para alguna contingencia. Esto es necesario para generar una creencia y fe en Algo, al cual se le da contigüidad y sucesión, implicando adiestramiento en la técnica que se use en ese proceso a la cual se adapta el individuo. Contigüidad y resultado son facilitadores para que ese Algo mantenga su existencia una vez dado un proceder que condiciona estímulos contextuales de conductas casualmente conectadas con ciertos efectos aparentes, así por ejemplo Cine y TV proporcionan creencias, en las cuales aparecen sucesos que a pesar de estar en un mundo de ficciones, constituyen un mundo real para el individuo que lo ve, proyectando apariencias, influencias y presencias que pueden llegar a complicar o entender la percepción de la realidad tal como puede ocurrir en un Mito puesto que en el Mito también existen apariencias, influencias y presencias que generan creencias."